dijous, 5 d’octubre de 2017

La Asociación Federal española para el fomento de la Economía del Bien Común estrena web

·       Este proyecto prioritario para la AFEF-EBC ha significado un esfuerzo por parte de todas las personas que forman dicha entidad, ya que se ha necesitado la coordinación de los Nodos de Informática y Comunicación, con el apoyo del resto de nodos transversales y del Equipo Coordinador Federal.
·       En la misma podremos encontrar cuatro grandes bloques divididos en Bien Común, Balance, Participa y Noticias con el objetivo de dar a conocer todo lo relacionado con la Economía del Bien Común
La Asociación Federal para el fomento de la Economía del Bien Común (AFEF-EBC) ha presentado su web oficial que se podrá visualizar en el enlace www.economiadelbiencomun.org sustituyendo a la anterior que disponía.
Este proyecto prioritario para la AFEF-EBC ha significado un esfuerzo por parte de todas las personas que forman dicha entidad, ya que se ha necesitado la coordinación de los Nodos de Informática y Comunicación, con el apoyo del resto de nodos transversales y del Equipo Coordinador Federal.
En la misma podremos encontrar cuatro grandes bloques divididos en Bien Común, Balance, Participa y Noticias con el objetivo de dar a conocer todo lo relacionado con la Economía del Bien Común.
En el bloque de Bien Común podremos encontrar secciones como, somos, misión y visión, organización y proceso. En el segundo bloque, balance, encontraremos las recomendaciones para los primeros pasos, información de la evaluación peer, consultores, auditores y ejemplos de balances.
En el bloque participa se podrá encontrar información sobre los grupos regionales, municipio-región del bien común y proyectos EBC.
Finalmente en el bloque de noticias podremos visualizar el blog y los eventos generales del movimiento de la EBC a nivel federal.
En la misma web, también podremos encontrar los diferentes iconos relacionados con la presencia de la EBC en las principales redes sociales.
La Asociación Federal Española para el Fomento de la Economía del Bien Común (AFEF-EBC), tiene como fin principal fomentar la Economía del Bien Común (EBC). Por Economía del Bien Común se entiende el modelo de economía cooperativa de mercado propuesto por Christian Felber y desarrollado por la Asociación Internacional para el Fomento de la Economía del Bien Común constituida en Viena en Julio de 2011. Se trata de un modelo alternativo al capitalismo y a la economía planificada, basado en valores reconocidos por nuestra Constitución como la dignidad humana, la igualdad, la justicia social, la solidaridad, la democracia, la transparencia, la confianza o la sostenibilidad ecológica.
Para saber más:
Economía del bien común (traducción al español de Gemeinwohl-Ökonomie), es un proyecto económico abierto a las empresas y promovido por el profesor austríaco Christian Felber y más de 1000 voluntarios comprometidos con la difusión y evolución de una verdadera economía sostenible y alternativa a los modelos del capitalismo y el comunismo que han quedado obsoletos.
La economía del bien común se rige por una serie de principios básicos que representan valores humanos: confianzahonestidadresponsabilidadcooperación,solidaridadgenerosidad y compasión, entre otros. En la economía real actual se mide el éxito económico con valores o indicadores monetarios como el producto interior bruto y los beneficios que dejan fuera a los seres humanos y al medio en el que vivimos. Estos indicadores no nos dicen nada sobre si hay guerra, se vive en una dictadura, si sobreexplotamos el medio, si se respetan los derechos humanos, etc. De la misma manera que una empresa tenga beneficios no nos indica nada sobre las condiciones de sus trabajadores ni sobre lo que produce ni cómo lo produce.
El balance del bien común mide como una empresa vive: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica, la democracia con todos los agentes económicos.
Finalmente, la evaluación de esos valores podrá permitir al consumidor escoger los productos. Para los defensores de la economía del bien común, aquellas empresas a las que guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir, frente a los valores del lucro y la competencia actuales.
La implantación del modelo teórico comenzó en octubre de 2010 con un grupo de empresas de varios países que participan activamente cumpliendo voluntariamente los requisitos del proyecto de economía del bien común.
https://economiadelbiencomun.org/la-asociacion-federal-espanola-para-el-fomento-de-la-economia-del-bien-comun-estrena-web/
https://economiadelbiencomun.org/

dissabte, 8 de juliol de 2017

El negocio del ‘bien comun’ o cómo hacer rentables unas zapatillas para leprosos

El negocio del ‘bien comun’ o cómo hacer rentables unas zapatillas para leprosos

Siempre estuvieron marginados, llegaron a ser repudiados y hoy el olvido les cubre por completo. Pero siguen ahí, intentando hacer frente a todo ello prácticamente solos. Cada año cerca de 200.000 personas se suman a ese terrible submundo en el que se ha convertido la lepra. La realidad en India o en Filipinas se repite. A los leprosos no se les mira, no se les escucha, no se les tiene en cuenta. La causa es social pero también económica: globalmente son pocos, económicamente no dan réditos y socialmente incomodan.
Pese a ello la dura fotografía empieza a dar destellos de que el silogismo está equivocado, que lo leprosos no sólo merecen el apoyo y la solidaridad social como cualquier otro colectivo, sino que incluso en términos meramente económicos pueden llegar a ser un cliente rentable: socialmente rentables, medioambietalmente sostenibles y económicamente interesante. La prueba del algodón la están dando un grupo de asesores vascos procedentes del ámbito de la estrategia empresarial, de la Calidad y del medio ambiente que hastiados de tratar con empresas obsesionadas exclusivamente con la rentabilidad económica a cualquier precio apostaron por demostrar que la secuencia que dibuja el balance de una empresa puede cambiar en beneficio de todos.
Para ello crearon la cooperativa ‘Bikonsulting’ en 2013. La pieza clave que introdujeron como suelo desde el que cimentar otro modelo de empresa fue el concepto de “bien común”. Debía inspirar las decisiones de los despachos de cualquier gran empresa en su toma de decisiones. El bien común de las personas y el de las sociedades, incluso el del entorno natural. Hacerlo no tenía por qué suponer renunciar a otro de los objetivos de cualquier empresa: los beneficios. Pero hacerlo no suponía apostar por el afán de lucro sino por otro valores como la igualdad, la solidaridad o la dignidad humana.
‘Bikonsulting’ nació en 2013 con el reto de cimentar el suelo y rentabilidad de la empresa desde el concepto del “bien común”.
La fórmula que Bikonsulting defiende está compuesta por hasta 70 variables convertidas en una larga lista de valores como la justicia social, la solidaridad, la dignidad humana, el empleo o la movilidad que determinan la toma de decisiones. Y se propusieron demostrar que apostar por el bien común es posible y que puede ser rentable.
El aliado esperaba en la India, en Mumbai, donde una pequeña ONG, Alert India, trabajaba volcada en un humilde taller de calzado que a duras penas lograba producir calzado adaptado a personas con lepra. Bikonsulting, en coordinación con la ONG Anesvad, que cuenta con proyectos de apoyo a enfermos de lepra desde hace años, impulsaron el proyecto ‘Mobby’ que ya ha comenzado a revolucionar la pequeña zapatería de Mumbai.

Beneficios económicos y sociales

El pequeño taller de Mubby produce ya alrededor de 2.000 zapatos adaptados y personalizados para enfermos de lepra. El reto es seguir creciendo hasta convertirla en una gran fábrica con mayor capacidad de producción “sostenible” y que sirva al mismo tiempo como soporte de integración social y laboral para cientos de enfermos de lepra. “Claro que el objetivo es ser rentable, la empresa debe serlo para poder continuar con la labor social que se ha propuesto. La diferencia es que esa rentabilidad a su vez repercute en la comunidad. Eso requiere seguir unos procedimientos y mecanismos diferentes a los habituales”, asegura Ivan Del Caz, socio fundador de Bikonsulting.
Con ‘Mobby’ aspiran a cubrir una carencia evidente en una región con un gran número de enfermos de lepra: “La mayoría está excluida y su situación social es mala. A ello se suma que carecen de recursos y por tanto ninguna empresa se plantea cubrir esa demanda de calzado adaptado”. Del Caz asegura que la necesidad es evidente, “muchos caminan descalzos y con las heridas que tienen las infecciones son comunes, además de que todo ello limite su movilidad”.
La empresa debe ser rentable para poder continuar con la labor social que se ha propuesto. La diferencia es que esa rentabilidad a su vez repercute en la comunidad
El taller que gracias a Alert India, Anesvad y Bikonsulting funciona ahora en Mumbai emplea material reciclado, neumático de avión, para diseñar el calzado, “es más acolchado y adaptable y que además se puede reciclar”.


Hoy por hoy la lepra es crónica pero se puede tratar y mitigar mucho su efecto. Se incuba de modo lento y sus síntomas pueden no aparecer hasta los 20 años. Cuando brota puede hacerlo con virulencia en la piel, en los nervios periféricos, con especial incidencia en los pies, los ojos, las manos y las mucosas de las vías respiratorias. En muchos casos provoca severas deformaciones en las extremidades desfigurando a quien la padece y limitando su movilidad.
En ‘Mobby’ a los clientes se les cobra el calzado en función de su nivel de renta; gratuito para quienes no tiene recursos y precios ajustados para quienes pueden hacer frente al menos parcialmente a su coste. Una de las vías para costear su financiación tiene el eje en España. En los próximos días el proyecto ‘Mobby’ comercializará un millar de chanclas de verano en nuestro país, a razón de 20 euros el par y con la compra se estará subvencionando otro par de zapatos adaptados para un enfermo de lepra, “de esta forma vamos a beneficia r a 1.000 personas”.
Chanclas a 20 euros en España para financiar un millar de zapatos adaptados para enfermos de lepra en India
“Si algo tiene este proyecto es que te pone los pelos de punta”, señala Iván, “es algo hecho muy desde el corazón”, asegura. Destaca cómo con apuestas de este tipo los resultados van mucho más allá de los que puede reflejar un frío balance de empresa: “Ellos están muy agradecidos, en realidad lo están sólo con que hables con ellos. El proyecto va muchos más allá de hacer calzado, queremos ayudarles a integrase en la fábrica, a que los beneficios que reporte esta empresa se traduzca en beneficios en términos de salud, higiene, medicamentos o concienciación para la comunidad en la que viven”.

https://www.elindependiente.com/futuro/2017/07/07/el-negocio-del-bien-comun-o-como-hacer-rentables-unas-zapatillas-para-leprosos/?utm_source=share_buttons&utm_medium=twitter&utm_campaign=social_share

dijous, 15 de juny de 2017

Economia del bien común .Tirole

Jean Tirole, premio Nobel de Economía 2014; autor de ‘La economía del bien común’
Tengo 63 años y la suerte de apasionarme por lo que investigo. Nací en la Champaña y no vivo en París, sino en Toulouse, donde dirijo la Escuela de Economía. Tenemos que apoyar a cada empleado para que se forme y sea siempre productivo; no a los empleos cuando dejan de serlo

Un incentivo perverso


Tirole y su defensa de la iniciativa público-privada, que tantos éxitos –recuerda– ha dado a Barcelona, ha inspirado el programa de Macron, quien ha adoptado sus propuestas para impedir la marginación de los empleados temporales frente a los fijos. Se trata de hacer que sea más caro despedir que emplear, porque ahora unas empresas se ahorran dinero despidiendo tras contratos temporales y el resto de empresarios y trabajadores fijos subvencionamos con nuestras cuotas esos despidos. Los incentivos están en el lado equivocado. Tirole ha hecho mucho por Macron y por demostrar la indigencia intelectual de Le Pen, pero insiste ad cautelam en que él es economista y el presidente...un político.
hhttp://www.lavanguardia.com/lacontra/20170615/423403865746/se-dan-mas-facilidades-para-despedir-que-para-emplear.html
¿Por qué ha invertido su tiempo en escribir un libro para explicar economía a quien no sabe?
Porque si los ciudadanos saben suficiente economía pueden elegir y votar para vivir en un país como Noruega en vez de uno como Venezuela, aunque los dos tengan mucho petróleo.
¿Y en España sabemos?
Si los españoles hubieran sabido más economía, quizá hubieran entendido mejor qué era una burbuja inmobiliaria y hubiera sido más fácil evitarla y corregirla. También al votar hubieran afinado más eligiendo gobierno. Tenemos los gobernantes que nos merecemos.
¿No es suficiente con ser culto?
El comunismo era una bella idea que cautivó a muchos intelectuales, que sabían mucho, pero no de economía, porque era fácil ver que era también una desastrosa realidad económica.
Usted ha hecho pedagogía en Francia contra los populismos en las elecciones.
Convencí a otros 24 premios Nobel de todo el mundo para firmar un artículo contra el populismo, porque era un peligro real.
Marine Le Pen le contestó enseguida.
Demostrando que no sabía economía y eso le ha costado perder muchos votos. Y me alegro, porque es antieuropea, antiinmigración, proteccionista...Todo aquello que nos hubiera empobrecido a los franceses y a los europeos.
¿A más crecimiento económico y menos paro, también menos populismo?
Hay una parte del populismo que no está fundada en la realidad, sino en el miedo irracional a que te quiten el trabajo, a ser pobre, a vivir ­peor. La gente acaba aceptando soluciones mágicas y absolutas que nadie ha probado antes. Y que cuando se aplican, suelen acabar muy mal.
Y las suyas, ¿sí se han demostrado?
Yo no soy partidario de las grandes revoluciones totalizadoras, sino de las pequeñas y eficientes reformas en sectores concretos tras haber sido empíricamente demostradas.
¿Por ejemplo?
El mercado de trabajo en Francia –y creo que en España– incentiva la temporalidad y no la inversión en formación a largo plazo, cada vez más necesaria. Cuando usted despide a un empleado, el resto de empresas y empleados le pagan por usted su pensión de desempleo.
¿Qué se puede hacer?
Poner el incentivo en el lado bueno. Que sea más rentable emplear que despedir. Protejamos al empleado y no al empleo. Es inútil subvencionar un empleo que ya no es necesario, porque cambian las tecnologías y las necesidades; a quien hay que subvencionar es al empleado para que se forme y consiga un empleo que sí sea productivo.
¡Qué difícil!
Un contrato único permitiría dar flexibilidad al mercado laboral sin crear inseguridad a los trabajadores. Así se acabaría la dualidad de, por un lado, los contratos temporales carísimos para todos y frustrantes para el empleado y, por otro, los indefinidos, que se aferran a su empleo aunque no les guste. Eso es malo para todos.
Usted explica que la mayoría de sus alumnos quieren ser funcionarios.
Porque temen la precariedad precisamente por lo que acabo de explicar. Y además existe una desafortunada tradición francesa de concebir al Estado como un creador de empleo.
¿No lo es?
Debería contribuir a generar empleo con las empresas. El Estado es tan necesario como el mercado y deben entenderse y complementarse. Empresa y Estado, iniciativa pública y privada unidas. De hecho, esta ciudad, Barcelona es una historia de éxito porque lo ha sabido aplicar. Es un ejemplo excelente.
¿El Estado corrige al mercado o se limita a vivir de los impuestos de las empresas?
El Estado debe corregir lo que el mercado no hace bien. Y para eso necesitamos un Estado más potente, pero no más grande. Debe tener más cerebro y músculo, pero menos masa.
¿Y espera que lo logren los partidos?
Si los políticos aplicaran lo que ya sabemos después de muchos experimentos y casos y estudios, podríamos evitar partidismos del Estado clientelar y capitalismo de amiguetes. Ya sabemos lo bastante para lograrlo.
¿Francia es un buen ejemplo?
Allí aún no hemos sabido distinguir entre mejor servicio público y más servidores públicos. Tener miles y miles de funcionarios más no garantiza en absoluto un mejor servicio.
Sólo garantiza que será más costoso.
Países como Canadá, Alemania o Suecia han demostrado que se puede dar mejor servicio con menos funcionarios, más incentivados e incluso con mejor salario. Y gastan menos que nosotros, los franceses, en pagar el Estado: a nosotros nuestro Estado nos cuesta el 50% del PIB, la mitad de lo que todos ganamos al año.
Si obtienen un buen servicio a cambio...
Me temo que no es el mejor. Hay países que pagan menos porcentaje del PIB y obtienen más y mejor. Además, ahora los empleos, el trabajo, la vida va a cambiar totalmente. Es el momento de dar seguridad a las personas, no de perpetuar ineficiencias; para ayudarlas a adaptarse a los cambios, que llegarán queramos o no.
¿Por qué no trabaja usted en París?
En Francia pareces un fracasado si no estás en París, y yo espero no parecerlo. Me vine de EE.UU. para investigar en la Escuela de Eco­nomía de Toulouse y creo que estamos mejorando juntos.

diumenge, 28 de maig de 2017

De la economía competitiva-escasez a la economía de la abundancia-colaboración

De la economía competitiva-escasez a la economía de la abundancia-colaboración

Serge Latouche decia: “El que crea que en un mundo finito, el crecimiento puede ser infinito, o es un loco o es un economista”, en realidad los economistas desarrollaron los modelos teniendo claro los limites, la escasez, desde su primer principio enunciado desde el enfoque de ciencia normativa de Lionel Robbins, quién dijo que “la economía es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos."(Robbins 1932) o bien como ciencia positiva, definiéndose como Economía del Bienestar que se refiere a la economía como el estudio de las condiciones bajo las cuales se puede maximizar el bienestar de una comunidad, y la elección de las acciones necesarias para llevarlo a cabo.

Después se estudiaron los modelos con las interrelaciones con el sistema económico, objeto de estudio de la economía y subsistema del sistema social, está compuesto por los fenómenos de producción y distribución de bienes y servicios, refiriéndonos al sistema económico como dimensión (y no como parte) del sistema social, reconociendo una estrecha vinculación entre lo económico y las demás dimensiones del sistema social (política, cultural, institucional, etc.). Estas relaciones son tan estrechas que es imposible separar los problemas económicos sin desvirtuar la naturaleza misma de los fenómenos sociales. Sólo a los fines analíticos, cada ciencia social “aísla” los problemas que le son específicos. Los diferentes enfoques de las ciencias sociales analizan la misma realidad desde puntos de vista diferentes. Estos enfoques no son excluyentes sino complementarios.

De todas las aproximaciones, la que mas me ha gustado es la Edmund Phelps que indica:la ciencia económica te aproxima al fenómeno de la prosperidad de las sociedades.

Posteriormente se desarrollaron los modelos con pensamiento sistemico, ademas del desarrollo de la economía ecológica-ecosistemas, la bioeconomia, la economía de las transacciones,la economía circular,etc Es acertado decir que los principios se han desarrollado teniendo en cuenta la escasez de recursos, los limites, que nos han llevado a una competencia desmesurada, difícil de regular, y de ámbito global, con diferentes normas sociales,laborales, ambientales. La actual revolución basada en los avances científicos, en la digitalización, en el acceso abierto, en los modelos socieconomicos de colaboración EBC, hacen previsible que las nuevas teorías se enfoquen en modelos de economía de abundancia, sin saber por el momento como se llevara esta transición, como se regulara y los cambios que provocara, aunque muchos de ellos se prevean que sean disruptivos.

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¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?


Los fundamentos económicos que nos han traído hasta aquí se han basado en principios de competencia. Principios que parten de la hipótesis de recursos escasos. Competimos por capital, por mercados, por clientes, por inversiones, por talento, por empleo, que siempre es escaso… Hemos vivido desde el inicio de los tiempos en economías de escasez. Pero, ¿qué pasaría si por primera vez nos encontráramos inmersos en economías de abundancia? ¿Cómo deberían redefinirse las relaciones y los agentes económicos? ¿Y si las turbulencias económicas que estamos sufriendo se debieran, precisamente, al tránsito desde una economía de la escasez a una economía de la abundancia? Las implicaciones filosóficas, morales, económicas, políticas y sociales son incalculables.


¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?




India ha cancelado sus planes de instalación de nuevas plantas de energía térmica basadas en combustible fósil. La razón: es ya más barato producir un kilowatio-hora de energía solar. Según The Guardian, la empresa finlandesa Fortum aseguró a las autoridades hindús poder generar energía eléctrica solar a una tarifa sorprendentemente baja: 4,34 rupias por kilowatio-hora. Sólo seis meses más tarde, el precio disminuía a un récord de 2,44 rupias. El precio de la energía solar ha caído a niveles considerados hasta hace poco como imposibles. Ante esta evidencia, India ha suspendido sus planes de construcción de nuevas plantas térmicas para suministrar 14 GW de electricidad a partir de combustible fósil (una cantidad similar a la necesaria para alimentar el Reino Unido), acelerando el despliegue de la energía solar fotovoltaica. Es una grandísima noticia. Mientras, China ha incrementado en un 80% su producción solar en los primeros meses del año. Y Alemania ya obtiene en 85% de su energía de fuentes renovables. Como predice la ley de Swanson (equivalente a la ley de Moore en el sector), la energía solar se expande exponencialmente por el mundo, mientras su precio decrece exponencialmente. Por cierto: ¿cómo es que ante este escenario, los precios de la electricidad en España sean de los más altos de la historia? Si el precio de la energía solar ha caído hasta 2,44 rupias por kilowattio hora (0,034 €) en India, ¿por qué el precio medio de la electricidad en España es de 0,12 €/ Kw.h? (4 veces más).


Tecnológicamente, parece que avanzamos hacia escenarios de abundancia (como postula Peter Diamandis). Podríamos tener energía prácticamente infinita, a precios casi gratuitos. La revolución de internet ya ha permitido que tengamos acceso a información casi infinita, y a potencia de cálculo excedente para nuestros usos domésticos, a precio casi nulo. También a ocio, música, lectura, vídeos e interacción en redes sociales prácticamente infinitos a coste casi cero. Pero no nos quedaremos ahí: las nuevas técnicas biotecnológicas permiten hacer crecer carne animal, genéticamente idéntica a la original, a partir de cultivos celulares, en laboratorio, sin necesidad de animales, granjas, tierra, deforestación, costes medioambientales ni huella hídrica nociva. El coste de una hamburguesa sintética es ya de sólo 11,3 $, una reducción de ¡3.000.000%! respecto al coste de los primeros prototipos. Pronto llegarán a los supermercados a precios sensiblemente inferiores a los de las hamburguesas convencionales (pues, recordémoslo, no precisan una cadena de valor agroalimentaria detrás y se pueden, por tanto, producir de manera infinitamente más eficiente). El coste de las comunicaciones se ha reducido 1000 veces desde hace un siglo. Los escenarios de futuros vehículos eléctricos, compartidos y autoconducidos nos pueden llevar a una realidad de transporte eficiente, sostenible e increíblemente barato (comparativamente al esfuerzo que nos supone comprarnos un coche). La medicina también está evolucionando hacia paradigmas personalizados, preventivos y predictivos, basados en ingeniería genética, a costes cada vez menores. Incluso el manufacturing está evolucionando hacia modelos de producción hipereficiente e independiente de la escala y de la localización, mediante impresión 3D.

Imaginemos un escenario donde brote la energía necesaria de fuentes ubicuas y sostenibles, por todas partes, gratuitamente. Donde tengamos acceso a toda la información y el conocimiento humano de forma inmediata y en cualquier punto. Donde crezcan las hamburguesas y las patas de pollo, espontáneamente, de los árboles. Donde existan unos entes abstractos, fundamentalmente digitales, llamados empresas, que procesen bienes y servicios y generen beneficios sin intervención humana. Un mundo absolutamente utópico al cual, sorprendentemente, las proyecciones tecnológicas nos parecen aproximar. Pero… ¿cómo funcionaría la economía en ese mundo utópico? Los fundamentos económicos que nos han traído hasta aquí se han basado en principios de competencia. Principios que parten de la hipótesis de recursos escasos. Competimos por capital, por mercados, por clientes, por inversiones, por talento, por empleo, que siempre es escaso… Hemos vivido desde el inicio de los tiempos en economías de escasez. Pero, ¿qué pasaría si por primera vez nos encontráramos inmersos en economías de abundancia? ¿Cómo deberían redefinirse las relaciones y los agentes económicos? ¿Y si las turbulencias económicas que estamos sufriendo se debieran, precisamente, al tránsito desde una economía de la escasez a una economía de la abundancia? Las implicaciones filosóficas, morales, económicas, políticas y sociales son incalculables.

De forma imperceptible, la humanidad dio un salto cuántico cuando conceptualizó la lógica binaria y empezó a codificar y a procesar información con ella. El mundo se ha sumergido en una transformación irreversible a través de la digitalización. Adquirir y procesar datos digitales de forma creciente nos permite simular procesos, interpretar fenómenos, anticipar hechos, calcular resultados, localizar objetos, medir magnitudes, predecir eventos, extraer patrones y desarrollar conocimiento y tecnología a la velocidad de la luz. La digitalización está en la base de la totalidad de tecnologías emergentes que están revolucionando el planeta. Si las sabemos gestionar bien, nos llevarán también a un mundo de abundancia.

http://xavierferras.blogspot.com.es/2017/05/vamos-un-mundo-de-abundancia.html

Ver tambien

Una regulación económica más eficiente en el mundo digital. Las autoridades independientes de productividad”, publicado en Información Comercial Española, ICE: Revista de economía, Nº 891, 2016, La Administración Pública en el siglo XXI, págs. 61-80.

Antonio Maudes Gutiérrez. Doctor en Económicas y Empresariales, Licenciado en Derecho. Técnico Comercial y Economista del Estado.

Mateo Silos Ribas Subdirector de Análisis Económico. Departamento de Promoción de la Competencia. Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. http://www.revistasice.com/…/ICE_891_61-80__A1FB99EA73B149C…

http://articulosclaves.blogspot.com.es/2017/05/de-la-economia-competitiva-escasez-la.html