dijous, 15 de juny de 2017

Economia del bien común .Tirole

Jean Tirole, premio Nobel de Economía 2014; autor de ‘La economía del bien común’
Tengo 63 años y la suerte de apasionarme por lo que investigo. Nací en la Champaña y no vivo en París, sino en Toulouse, donde dirijo la Escuela de Economía. Tenemos que apoyar a cada empleado para que se forme y sea siempre productivo; no a los empleos cuando dejan de serlo

Un incentivo perverso


Tirole y su defensa de la iniciativa público-privada, que tantos éxitos –recuerda– ha dado a Barcelona, ha inspirado el programa de Macron, quien ha adoptado sus propuestas para impedir la marginación de los empleados temporales frente a los fijos. Se trata de hacer que sea más caro despedir que emplear, porque ahora unas empresas se ahorran dinero despidiendo tras contratos temporales y el resto de empresarios y trabajadores fijos subvencionamos con nuestras cuotas esos despidos. Los incentivos están en el lado equivocado. Tirole ha hecho mucho por Macron y por demostrar la indigencia intelectual de Le Pen, pero insiste ad cautelam en que él es economista y el presidente...un político.
hhttp://www.lavanguardia.com/lacontra/20170615/423403865746/se-dan-mas-facilidades-para-despedir-que-para-emplear.html
¿Por qué ha invertido su tiempo en escribir un libro para explicar economía a quien no sabe?
Porque si los ciudadanos saben suficiente economía pueden elegir y votar para vivir en un país como Noruega en vez de uno como Venezuela, aunque los dos tengan mucho petróleo.
¿Y en España sabemos?
Si los españoles hubieran sabido más economía, quizá hubieran entendido mejor qué era una burbuja inmobiliaria y hubiera sido más fácil evitarla y corregirla. También al votar hubieran afinado más eligiendo gobierno. Tenemos los gobernantes que nos merecemos.
¿No es suficiente con ser culto?
El comunismo era una bella idea que cautivó a muchos intelectuales, que sabían mucho, pero no de economía, porque era fácil ver que era también una desastrosa realidad económica.
Usted ha hecho pedagogía en Francia contra los populismos en las elecciones.
Convencí a otros 24 premios Nobel de todo el mundo para firmar un artículo contra el populismo, porque era un peligro real.
Marine Le Pen le contestó enseguida.
Demostrando que no sabía economía y eso le ha costado perder muchos votos. Y me alegro, porque es antieuropea, antiinmigración, proteccionista...Todo aquello que nos hubiera empobrecido a los franceses y a los europeos.
¿A más crecimiento económico y menos paro, también menos populismo?
Hay una parte del populismo que no está fundada en la realidad, sino en el miedo irracional a que te quiten el trabajo, a ser pobre, a vivir ­peor. La gente acaba aceptando soluciones mágicas y absolutas que nadie ha probado antes. Y que cuando se aplican, suelen acabar muy mal.
Y las suyas, ¿sí se han demostrado?
Yo no soy partidario de las grandes revoluciones totalizadoras, sino de las pequeñas y eficientes reformas en sectores concretos tras haber sido empíricamente demostradas.
¿Por ejemplo?
El mercado de trabajo en Francia –y creo que en España– incentiva la temporalidad y no la inversión en formación a largo plazo, cada vez más necesaria. Cuando usted despide a un empleado, el resto de empresas y empleados le pagan por usted su pensión de desempleo.
¿Qué se puede hacer?
Poner el incentivo en el lado bueno. Que sea más rentable emplear que despedir. Protejamos al empleado y no al empleo. Es inútil subvencionar un empleo que ya no es necesario, porque cambian las tecnologías y las necesidades; a quien hay que subvencionar es al empleado para que se forme y consiga un empleo que sí sea productivo.
¡Qué difícil!
Un contrato único permitiría dar flexibilidad al mercado laboral sin crear inseguridad a los trabajadores. Así se acabaría la dualidad de, por un lado, los contratos temporales carísimos para todos y frustrantes para el empleado y, por otro, los indefinidos, que se aferran a su empleo aunque no les guste. Eso es malo para todos.
Usted explica que la mayoría de sus alumnos quieren ser funcionarios.
Porque temen la precariedad precisamente por lo que acabo de explicar. Y además existe una desafortunada tradición francesa de concebir al Estado como un creador de empleo.
¿No lo es?
Debería contribuir a generar empleo con las empresas. El Estado es tan necesario como el mercado y deben entenderse y complementarse. Empresa y Estado, iniciativa pública y privada unidas. De hecho, esta ciudad, Barcelona es una historia de éxito porque lo ha sabido aplicar. Es un ejemplo excelente.
¿El Estado corrige al mercado o se limita a vivir de los impuestos de las empresas?
El Estado debe corregir lo que el mercado no hace bien. Y para eso necesitamos un Estado más potente, pero no más grande. Debe tener más cerebro y músculo, pero menos masa.
¿Y espera que lo logren los partidos?
Si los políticos aplicaran lo que ya sabemos después de muchos experimentos y casos y estudios, podríamos evitar partidismos del Estado clientelar y capitalismo de amiguetes. Ya sabemos lo bastante para lograrlo.
¿Francia es un buen ejemplo?
Allí aún no hemos sabido distinguir entre mejor servicio público y más servidores públicos. Tener miles y miles de funcionarios más no garantiza en absoluto un mejor servicio.
Sólo garantiza que será más costoso.
Países como Canadá, Alemania o Suecia han demostrado que se puede dar mejor servicio con menos funcionarios, más incentivados e incluso con mejor salario. Y gastan menos que nosotros, los franceses, en pagar el Estado: a nosotros nuestro Estado nos cuesta el 50% del PIB, la mitad de lo que todos ganamos al año.
Si obtienen un buen servicio a cambio...
Me temo que no es el mejor. Hay países que pagan menos porcentaje del PIB y obtienen más y mejor. Además, ahora los empleos, el trabajo, la vida va a cambiar totalmente. Es el momento de dar seguridad a las personas, no de perpetuar ineficiencias; para ayudarlas a adaptarse a los cambios, que llegarán queramos o no.
¿Por qué no trabaja usted en París?
En Francia pareces un fracasado si no estás en París, y yo espero no parecerlo. Me vine de EE.UU. para investigar en la Escuela de Eco­nomía de Toulouse y creo que estamos mejorando juntos.

diumenge, 28 de maig de 2017

De la economía competitiva-escasez a la economía de la abundancia-colaboración

De la economía competitiva-escasez a la economía de la abundancia-colaboración

Serge Latouche decia: “El que crea que en un mundo finito, el crecimiento puede ser infinito, o es un loco o es un economista”, en realidad los economistas desarrollaron los modelos teniendo claro los limites, la escasez, desde su primer principio enunciado desde el enfoque de ciencia normativa de Lionel Robbins, quién dijo que “la economía es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos."(Robbins 1932) o bien como ciencia positiva, definiéndose como Economía del Bienestar que se refiere a la economía como el estudio de las condiciones bajo las cuales se puede maximizar el bienestar de una comunidad, y la elección de las acciones necesarias para llevarlo a cabo.

Después se estudiaron los modelos con las interrelaciones con el sistema económico, objeto de estudio de la economía y subsistema del sistema social, está compuesto por los fenómenos de producción y distribución de bienes y servicios, refiriéndonos al sistema económico como dimensión (y no como parte) del sistema social, reconociendo una estrecha vinculación entre lo económico y las demás dimensiones del sistema social (política, cultural, institucional, etc.). Estas relaciones son tan estrechas que es imposible separar los problemas económicos sin desvirtuar la naturaleza misma de los fenómenos sociales. Sólo a los fines analíticos, cada ciencia social “aísla” los problemas que le son específicos. Los diferentes enfoques de las ciencias sociales analizan la misma realidad desde puntos de vista diferentes. Estos enfoques no son excluyentes sino complementarios.

De todas las aproximaciones, la que mas me ha gustado es la Edmund Phelps que indica:la ciencia económica te aproxima al fenómeno de la prosperidad de las sociedades.

Posteriormente se desarrollaron los modelos con pensamiento sistemico, ademas del desarrollo de la economía ecológica-ecosistemas, la bioeconomia, la economía de las transacciones,la economía circular,etc Es acertado decir que los principios se han desarrollado teniendo en cuenta la escasez de recursos, los limites, que nos han llevado a una competencia desmesurada, difícil de regular, y de ámbito global, con diferentes normas sociales,laborales, ambientales. La actual revolución basada en los avances científicos, en la digitalización, en el acceso abierto, en los modelos socieconomicos de colaboración EBC, hacen previsible que las nuevas teorías se enfoquen en modelos de economía de abundancia, sin saber por el momento como se llevara esta transición, como se regulara y los cambios que provocara, aunque muchos de ellos se prevean que sean disruptivos.

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¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?


Los fundamentos económicos que nos han traído hasta aquí se han basado en principios de competencia. Principios que parten de la hipótesis de recursos escasos. Competimos por capital, por mercados, por clientes, por inversiones, por talento, por empleo, que siempre es escaso… Hemos vivido desde el inicio de los tiempos en economías de escasez. Pero, ¿qué pasaría si por primera vez nos encontráramos inmersos en economías de abundancia? ¿Cómo deberían redefinirse las relaciones y los agentes económicos? ¿Y si las turbulencias económicas que estamos sufriendo se debieran, precisamente, al tránsito desde una economía de la escasez a una economía de la abundancia? Las implicaciones filosóficas, morales, económicas, políticas y sociales son incalculables.


¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?




India ha cancelado sus planes de instalación de nuevas plantas de energía térmica basadas en combustible fósil. La razón: es ya más barato producir un kilowatio-hora de energía solar. Según The Guardian, la empresa finlandesa Fortum aseguró a las autoridades hindús poder generar energía eléctrica solar a una tarifa sorprendentemente baja: 4,34 rupias por kilowatio-hora. Sólo seis meses más tarde, el precio disminuía a un récord de 2,44 rupias. El precio de la energía solar ha caído a niveles considerados hasta hace poco como imposibles. Ante esta evidencia, India ha suspendido sus planes de construcción de nuevas plantas térmicas para suministrar 14 GW de electricidad a partir de combustible fósil (una cantidad similar a la necesaria para alimentar el Reino Unido), acelerando el despliegue de la energía solar fotovoltaica. Es una grandísima noticia. Mientras, China ha incrementado en un 80% su producción solar en los primeros meses del año. Y Alemania ya obtiene en 85% de su energía de fuentes renovables. Como predice la ley de Swanson (equivalente a la ley de Moore en el sector), la energía solar se expande exponencialmente por el mundo, mientras su precio decrece exponencialmente. Por cierto: ¿cómo es que ante este escenario, los precios de la electricidad en España sean de los más altos de la historia? Si el precio de la energía solar ha caído hasta 2,44 rupias por kilowattio hora (0,034 €) en India, ¿por qué el precio medio de la electricidad en España es de 0,12 €/ Kw.h? (4 veces más).


Tecnológicamente, parece que avanzamos hacia escenarios de abundancia (como postula Peter Diamandis). Podríamos tener energía prácticamente infinita, a precios casi gratuitos. La revolución de internet ya ha permitido que tengamos acceso a información casi infinita, y a potencia de cálculo excedente para nuestros usos domésticos, a precio casi nulo. También a ocio, música, lectura, vídeos e interacción en redes sociales prácticamente infinitos a coste casi cero. Pero no nos quedaremos ahí: las nuevas técnicas biotecnológicas permiten hacer crecer carne animal, genéticamente idéntica a la original, a partir de cultivos celulares, en laboratorio, sin necesidad de animales, granjas, tierra, deforestación, costes medioambientales ni huella hídrica nociva. El coste de una hamburguesa sintética es ya de sólo 11,3 $, una reducción de ¡3.000.000%! respecto al coste de los primeros prototipos. Pronto llegarán a los supermercados a precios sensiblemente inferiores a los de las hamburguesas convencionales (pues, recordémoslo, no precisan una cadena de valor agroalimentaria detrás y se pueden, por tanto, producir de manera infinitamente más eficiente). El coste de las comunicaciones se ha reducido 1000 veces desde hace un siglo. Los escenarios de futuros vehículos eléctricos, compartidos y autoconducidos nos pueden llevar a una realidad de transporte eficiente, sostenible e increíblemente barato (comparativamente al esfuerzo que nos supone comprarnos un coche). La medicina también está evolucionando hacia paradigmas personalizados, preventivos y predictivos, basados en ingeniería genética, a costes cada vez menores. Incluso el manufacturing está evolucionando hacia modelos de producción hipereficiente e independiente de la escala y de la localización, mediante impresión 3D.

Imaginemos un escenario donde brote la energía necesaria de fuentes ubicuas y sostenibles, por todas partes, gratuitamente. Donde tengamos acceso a toda la información y el conocimiento humano de forma inmediata y en cualquier punto. Donde crezcan las hamburguesas y las patas de pollo, espontáneamente, de los árboles. Donde existan unos entes abstractos, fundamentalmente digitales, llamados empresas, que procesen bienes y servicios y generen beneficios sin intervención humana. Un mundo absolutamente utópico al cual, sorprendentemente, las proyecciones tecnológicas nos parecen aproximar. Pero… ¿cómo funcionaría la economía en ese mundo utópico? Los fundamentos económicos que nos han traído hasta aquí se han basado en principios de competencia. Principios que parten de la hipótesis de recursos escasos. Competimos por capital, por mercados, por clientes, por inversiones, por talento, por empleo, que siempre es escaso… Hemos vivido desde el inicio de los tiempos en economías de escasez. Pero, ¿qué pasaría si por primera vez nos encontráramos inmersos en economías de abundancia? ¿Cómo deberían redefinirse las relaciones y los agentes económicos? ¿Y si las turbulencias económicas que estamos sufriendo se debieran, precisamente, al tránsito desde una economía de la escasez a una economía de la abundancia? Las implicaciones filosóficas, morales, económicas, políticas y sociales son incalculables.

De forma imperceptible, la humanidad dio un salto cuántico cuando conceptualizó la lógica binaria y empezó a codificar y a procesar información con ella. El mundo se ha sumergido en una transformación irreversible a través de la digitalización. Adquirir y procesar datos digitales de forma creciente nos permite simular procesos, interpretar fenómenos, anticipar hechos, calcular resultados, localizar objetos, medir magnitudes, predecir eventos, extraer patrones y desarrollar conocimiento y tecnología a la velocidad de la luz. La digitalización está en la base de la totalidad de tecnologías emergentes que están revolucionando el planeta. Si las sabemos gestionar bien, nos llevarán también a un mundo de abundancia.

http://xavierferras.blogspot.com.es/2017/05/vamos-un-mundo-de-abundancia.html

Ver tambien

Una regulación económica más eficiente en el mundo digital. Las autoridades independientes de productividad”, publicado en Información Comercial Española, ICE: Revista de economía, Nº 891, 2016, La Administración Pública en el siglo XXI, págs. 61-80.

Antonio Maudes Gutiérrez. Doctor en Económicas y Empresariales, Licenciado en Derecho. Técnico Comercial y Economista del Estado.

Mateo Silos Ribas Subdirector de Análisis Económico. Departamento de Promoción de la Competencia. Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. http://www.revistasice.com/…/ICE_891_61-80__A1FB99EA73B149C…

http://articulosclaves.blogspot.com.es/2017/05/de-la-economia-competitiva-escasez-la.html

dimarts, 16 de maig de 2017

La Economía del Bien Común: un modelo alternativo cada vez más sólido / Apoyo del economista Tirole

El economista francés Joan Tirole ha publicado un nuevo libro
16 de mayo de 2017

La Economía del Bien Común: un modelo alternativo cada vez más sólido

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Los detractores de la Economía del Bien Común (EBC), sobre todo los procedentes del campo del neoliberalismo, lo tienen ahora más difícil desde que Jean Tirole, economista reconocido y Premio Nobel 2014, haya publicado su libro titulado “La Economía del Bien Común”.

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La Economía del Bien Común: un modelo alternativo cada vez más sólido
Foto: ppudmiap cc  
Una de las principales críticas al modelo de la EBC es que ha sido formulado por una persona, Christian Felber, que no es economista, y que en su libro, Felber plantea un modelo económico sin ningún fundamento procedente de la Teoría Económica. Pues bien, con el planteamiento de Tirole, esta crítica ya no se sostiene. El nuevo libro sobre la EBC del economista francés es sin ninguna duda un tratado económico que da respuesta a los grandes retos actuales de la economía basándose en los principios y valores del modelo de la EBC formulado por Felber. Describe los problemas de la ecología, del empleo y el desempleo, del déficit y la deuda pública, de la competitividad de las empresas, de la innovación y de otros múltiples aspectos más, dando respuesta a todos ellos a través de los criterios de la EBC. Supone, sin ninguna duda, una gran aportación teórica desde el campo académico a este nuevo enfoque económico y social y da sustento a la gran mayoría de los planteamientos que Felber define en su libro de 2010.
La EBC es un modelo que engloba las diferentes visiones críticas y alternativas que sobre la economía ortodoxa, dominada por el neoliberalismo, han estado surgiendo durante estos últimos años, sobre todo a raiz de la crisis financiera y económica de 2008: la economía circular, la economía sostenible, la economía azul, la economía ecológica, la economía participativa, la Teoría del decrecimiento, la Teoría de los Stakeholders, la Ética en los negocios, la Responsabilidad Social Empresaria, … Además, incluye también las visiones de los planteamos ya clásicos pero críticos con el sistema capitalista como la Economía Social, el Cooperativismo, el Tercer Sector, la Economía Solidaria, … Como el propio Felber reconoce, la EBC no inventa nada nuevo. Pero tiene el gran mérito de ser capaz de integrar de manera holística (global e interconectada) todos estos enfoques, haciendo una interesantísima aportación práctica. El gran mérito de Felber es que plantea instrumentos de medida concretos, de fácil aplicación, y que a la vez crea una red de empresas y de personas fuertemente comprometidas con el modelo. Esta es, desde mi punto de vista, la gran aportación de Felber. El Balance del Bien Común y la Matriz del Bien Común desde el punto de vista microeconómico, y el Producto del Bien Común desde el punto de vista macroeconómico, son instrumentos de una enorme aplicación práctica. Aunque habrá que ir afinando en su concreción y especificación según sectores, tipos de empresas, nivel de la propiedad, etc., representan en estos momentos herramientas al servicio de la economía de enorme utilidad.
De hecho, la EBC se ha ido consolidando precisamente en torno a estas herramientas y a partir de toda una amplia red de relaciones basada en los denominados campos de energía (redes regionales y locales de la EBC), Círculos de actores (redes de competencia), empresas y organizaciones, municipios y regiones y Círculos de coordinación y coordinados en torno a la Asociación Federal Española para el Fomento de la Economía del Bien Común.
Queremos destacar el caso de las empresas que están implantando ya el modelo de la EBC. Son ya cerca de mil empresas en todo el mundo, desde que iniciaran el proceso las 100 empresas pioneras en el 2010, lo que nos da una idea de su grado de aplicación. Entre las empresas que lo están implantando, se incluyen empresas privadas con ánimo de lucro (sociedades anónimas, sociedades limitadas, cooperativas, ...), organizaciones sin ánimo de lucro (asociaciones, fundaciones, ONGs, ...) y administraciones públicas (ayuntamientos).
Del 17 de mayo al 21 de junio de 2017
Por El Salmón Contracorriente
El sistema económico dominante se ha convertido en una maquinaria dispuesta a destruir el...   más +
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Este aspecto es especialmente importante, pues muchas de las alternativas e iniciativas económicas que ha ido surgiendo, suelen centrarse en determinados tipos concretos de organizaciones. La iniciativa de las BCorp, por ejemplo, solo es aplicable a empresas privadas con ánimo de lucro, quedando fuera las Organizaciones No Lucrativas y las Empresa Públicas. La Economía Social se ha centrado históricamente en determinadas formas jurídicas (cooperativas, sociedades laborales y entidades no lucrativas), descartando a las empresas públicas y a las empresas privadas capitalistas. La EBC incluye a todas las formas jurídicas que pueden tomar las organizaciones (públicas, privadas con ánimo de lucro y privadas sin ánimo de lucro), lo que lo convierte en un modelo global e integrado.
Cuando hablamos del modelo de la EBC estamos hablando ya de un modelo con una implantación, que permite el contraste de las hipótesis sobre las que se sustenta. Sin duda aún es necesario un gran esfuerzo y una adaptación constante a las particularidades geográficas, sectoriales y societarias, pero que ya tiene un cierto rodaje. Podamos afirmar, por tanto, sin dudas, que estamos ante un modelo de empresa sostenible y socialmente responsable que puede contribuir con su implantación a un cambio en profundidad del sistema económico y del modelo productivo actuales. El esfuerzo merece la pena.
Joan Ramón Sanchís




Conferencia en Sitges

En muchos momentos de la historia se ha vaticinado el final del trabajo, como consecuencia de revoluciones o avances tecnológicos. Pero, luego, siempre se han creado nuevos empleos. Nuevas oportunidades. Y es lo que probablemente sucederá con la revolución digital y el reto de la sostenibilidad, cuestiones que protagonizan la XXXIII Reunió Cercle d'Economia a Sitges.

Aunque la lección histórica parece tranquilizadora, conlleva riesgos, como ha alertado el premio Nobel de Economía 2014, Jean Tirole, ante un auditorio de empresarios, directivos y académicos que participan en estos tradicionales encuentros anuales, que en esta ocasión han optado por analizar estos retos bajo el lema 'Sociedad, política y economía en tiempos de incertidumbre'.



Uno de los retos es no anticiparse o precipitarse con recetas rápidas y erróneas. 


El autor de 'La economía del bien común' y profesor de la Tolouse School of Economics ha sido muy contundente sobre las amenazas posibles: "Si queremos frenar los populismos tenemos que prepararnos para la digitalización" y su impacto en el mercado laboral, pero no solo en los empleos que carecen de cualificación sino en los cualificados

A juicio del Nobel de Economía Jean Tirole, nos encontramos en una situación de "tormenta perfecta", en la que conviven "cada vez más puestos de trabajo que se convertirán en obsoletos, con la inmigración, que es una oportunidad para la economía". Todo ello hay que saber gestionarlo y anticiparse a los cambios.


No se ha limitado a alertar sobre los riesgos sino que ha planteado soluciones. "Hay que proteger al trabajador, no el puesto de trabajo", ha sentenciado. Y eso solo se puede hacer a través de fondos de formación. Una solución sería un sistema de 'bonus-malus', con contrato único, sin distinguir entre fijo o temporal, mediante el que las empresas que despidan paguen más cotizaciones y las que no lo hagan sufran menos cargas". 


''..Si queremos frenar los populismos tenemos que prepararnos para la digitalización" y su impacto en el mercado laboral, pero no solo en los empleos que carecen de cualificación sino en los cualificados. En palabras del premio Nobel, la digitalización creará riqueza, pero la gran pregunta es cómo se distribuirá. “La revolución digital es móvil, los creadores son ciudadanos del mundo y se mueven a los países del mundo con mejores condiciones”.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/trabajo-era-los-bits-6064042

El trabajo en la era de los bits

El Nobel de Economía, Jean Tirole, alerta de que para frenar el populismo hay que prepararse para el coste en empleos que tendrá la digitalización


Las transformaciones tecnológicas no solo afectarán también a los empleados de alta cualificación

En muchos momentos de la historia se ha vaticinado el final del trabajo, como consecuencia de revoluciones avances tecnológicos. Pero, luego, siempre se han creado nuevos empleos. Nuevas oportunidades. Y es lo que probablemente sucederá con la revolución digital y el reto de la sostenibilidad, cuestiones que protagonizan la XXXIII Reunió Cercle d'Economia a Sitges.
Aunque la lección histórica parece tranquilizadora, conlleva riesgos, como ha alertado el premio Nobel de Economía 2014Jean Tirole, ante un auditorio de empresarios, directivos y académicos que participan en estos tradicionales encuentros anuales, que en esta ocasión han optado por analizar estos retos bajo el lema 'Sociedad, política y economía en tiempos de incertidumbre'.
Uno de los retos es no anticiparse o precipitarse con recetas rápidas y erróneas. El autor de 'La economía del bien común' y profesor de la Tolouse School of Economics ha sido muy contundente sobre las amenazas posibles: "Si queremos frenar los populismos tenemos que prepararnos para la digitalización" y su impacto en el mercado laboral, pero no solo en los empleos que carecen de cualificación sino en los cualificados. Es posible, ha explicado, que en 10 años, computadoras con complicados algoritmos diagnostiquen mejor enfermedades que los médicos.

RASGOS COMUNES

Tirole ha afirmado que, pese a que los populismos se presentan con "diversas vestimentas y causas en cada país", tienen rasgos comunes. Y tienen su caldo de cultivo en "la ansiedad por los cambios tecnológicos, la crisis económica, la desaceleración del crecimiento, el aumento de la deuda...". De hecho, ha agregado, se alimentan "de la frustración de los perdedores", que deriva en descontento social.
Pero Tirole no ha sido el único que ha teorizado sobre estas transformaciones y lanzado señales de aviso. La transformación que vendrá traerá la mayor destrucción de empleo que se ha visto en la historia. No solo por la digitalización, sino por los robots y la inteligencia artificial, según el consejero delegado de UnileverPaul Polman.
En todo caso, los retos que vienen no los pueden afrontar solo los poderes públicos y es necesaria la implicación del sector privado. Como no existe una gobernanza global, a pesar de que se ha globalizado la economía, el modelo al que se puede recurrir son los objetivos de sostenibilidad que ha desarrollado la ONU y con los que Unilever colabora, dijo. Se trata de un plan de acción moral, un plan de choque, explicó Polman. La globalización ha sacado millones de personas de la pobreza pero lo ha hecho de forma poco sostenible. La presión sobre el planeta es enorme, ha advertido el máximo ejecutivo de uan de las mayores multinacionales de gran consumo.
Dada la dimensión del reto, muy descriptiva, Cristina Gallach, secretaria general adjunta de la ONU, parafraseando a Nelson Mandela, utilizó un proverbio africano para marcar el camino: "Si quieres ir rápido, ves solo; pero si quieres ir lejos, ves acompañado".

DESPIDOS Y COTIZACIONES SOCIALES

A juicio del Nobel de Economía Jean Tirole, nos encontramos en una situación de "tormenta perfecta", en la que conviven "cada vez más puestos de trabajo que se convertirán en obsoletos, con la inmigración, que es una oportunidad para la economía". Todo ello hay que saber gestionarlo y anticiparse a los cambios.
No se ha limitado a alertar sobre los riesgos sino que ha planteado soluciones. "Hay que proteger al trabajador, no el puesto de trabajo", ha sentenciado. Y eso solo se puede hacer a través de fondos de formación. Una solución sería un sistema de 'bonus-malus', con contrato único, sin distinguir entre fijo o temporal, mediante el que las empresas que despidan paguen más cotizaciones y las que no lo hagan sufran menos cargas.
También ha advertido de que las nuevas compañías de sectores como, por ejemplo, la biotecnología, son firmas de éxito, creadas por una, dos o tres personas y que pueden deslocalizarse a otros países, donde les ofrezcan mejores condiciones. "Es un perfil muy móvil. Son las que se pueden llevar el gato al agua".